Antiguas
caballerizas del palacio de los Cospedal (s. XVI-XVII) reconstruidas
en los años 80 y convertidas en acogedora casa familiar, respetando los
materiales nobles de madera y piedra, se abren ahora como posada manteniendo
el calor y encanto de sus estancias. Un alojamiento donde disfrutar de un despertar
apacible y trato personal.
Situado en un pueblo que ofrece todas las posibilidades para el tiempo de
ocio, desde el tranquilo fin de semana a las más intensas vacaciones.

|
|
|